Marihuana Indica y Sativa | Estas son todas sus diferencias

Marihuana Indica y Sativa | Estas son todas sus diferencias
Por 13 October, 2021 Ningún Comentario

Marihuana Indica y Sativa | Estas son todas sus diferencias

Si te estás adentrando en el inmenso e increíble mundo del cannabis, seguro que has escuchado hablar de las diferentes cepas y propiedades, destacando los conceptos de marihuana índica y sativa.

Es normal que te surjan multitud de dudas al respecto, ya que es mucha información algo abstracta que puede ser difícil de comprender. Seguramente antes, cuando escuchabas hablar de marihuana, lo entendías como un todo, algo único con unas características y resultados concretos, pero no.

Existen 3 genéticas e infinidad de variedades híbridas, todas y cada una diferentes entre sí. Sin embargo, las dos grandes genéticas que dominan este mundillo son el cannabis índica y sativa.

Las tres genéticas de la marihuana

El cannabis, la planta de la que se extrae la marihuana, se considera un género monotípico, es decir, una única especie. Esta clasificación proviene de 1750, año en el que Carl Linnaeus clasificó la planta por primera vez como Cannabis sativa L tomando como ejemplo de estudio las plantas de cáñamo cultivadas en Europa.

Sin embargo, tan solo 35 años después, el francés Jean-Baptiste Lamarck encontró una especie de marihuana distinta a la que había descrito Linnaeus ya que tomó plantas de la India para su estudio, clasificándose el Cannabis indica Lam.

No es hasta el siglo XX cuando el ruso Janichevsky descubrió un tercer tipo de cannabis que se daba de forma natural en sus heladas tierras, el Cannabis ruderalis.

Así, teniendo esto en cuenta, la descripción más aceptada actualmente es que, aunque el cannabis es un género monotípico de la familia Cannabaceae, agrupa tres subespecies con características similares y otras muy particulares que las diferencia entre sí.

A partir de estas tres, nacen todos los híbridos actuales y futuros, pero con clara predominancia de las sativas e índicas. La ruderalis no tiene un buen sabor ni efecto placentero, por lo que solo se utiliza para crear variedades muy resistentes al clima y con facilidad de cultivo, como lo son las autoflorecientes.

Marihuana sativa vs. índica

Muchas de las grandes diferencias físicas de estas dos grandes genéticas se deben a su lugar geográfico de procedencia. Así, a modo de resumen previo, las principales características son las siguientes:

  • Cannabis sativa: plantas altas, poco ramificadas y de hojas estrechas.
  • Cannabis índica: plantas bajas, muy ramificadas y de hojas anchas.

Aparte de las diferencias en la apariencia, la forma más fácil de reconocerlas, podemos atender a muchos otros aspectos: lugar de origen, efectos dominantes, aplicaciones terapéuticas, tiempos de floración…

Diferencias geográficas

El lugar físico y clima en el que se originaron cada una de estas dos subespecies influyó mucho más de lo que te puedes imaginar en cómo son hoy en día.

El cannabis sativa es originario de zonas totalmente ecuatoriales, lugares que rondan entre 0 y 30 grados de latitud y que se caracterizan por climas tropicales bastante húmedos y calurosos.

Por su parte, las índicas son propias de Asia Central y del subcontinente Indio, como Pakistán Afganistán, Nepal o India. Estas áreas, entre los 30 y 50 grados de latitud, se caracterizan por tener climas más áridos y secos.

Diferencias en la apariencia física

Debido al origen geográfico y clima descrito en el apartado anterior, la morfología de estas genéticas se ha adaptado para sobrevivir de la manera más eficiente posible.

De esta manera, el cannabis sativa se caracteriza por tener una gran altura, una elevada separación internodal y poca ramificación. Con todo esto, la planta disfruta de una gran ventilación, permitiendo airear bien todas las partes y evitar ser foco de hongos y otras plagas propias de la humedad excesiva de su clima de origen.

En contraposición, el cannabis índico tiene una estructura completamente opuesta, ya que busca retener el agua lo máximo posible. Así, esta variedad tiene una estatura y estructura mucho más compacta, más baja y de forma cónica, con mucha ramificación de escaso espacio internodal y hojas más anchas.

Diferencias en los cogollos

La producción de cogollos es muy diferente entre ambas genéticas, tanto en estructura como en nivel productivo de la planta.

Respondiendo a las mismas condiciones climáticas, las sativas producen unos cogollos alargados y de muy poca densidad, súper esponjosos, mientras que las índicas nos ofrecen flores redondeadas y muy compactas.

Sabiendo esto, y de manera porcentual respecto al tamaño de ambas plantas, las índicas suelen brindarnos una producción más elevada, ya que sus cogollos son más densos, pesados y más numerosos al repartirse por una extensa ramificación.

Diferencias en el sabor y efectos

El sabor y los efectos de la marihuana son, posiblemente, las características que más nos influyen a la hora de elegir una u otra variedad, ya que dependen completamente de nuestros gustos y preferencias.

Como norma general, las sativas nos ofrecen sabores con cierto gusto terroso que recuerda al diésel, mientras que las índicas suelen tener aromas y gustos más dulces y ricos.

El efecto que producen son otra de las principales características diferenciadoras entre ambas subespecies. Así, las sativas se conocen por su fuerte sensación energética y muy motivadora, mientras que las índicas producen una profunda relajación absoluta.

Por esto, las sativas están más recomendadas para consumirse durante el día, potenciando nuestra energía y creatividad, mientras que las índicas son perfectas para la noche, permitiéndonos descansar sin problemas. Provocar un efecto u otro depende, más que nada, del nivel de concentración de THC, mayor en las sativas, y de CBD, más presente en índicas.

Diferencias en el crecimiento y floración

Las plantas sativas e índicas tienen un patrón y ritmo de crecimiento muy distinto que se percibe de manera radical en el momento de la floración.

Mientras que el cannabis índico desarrolla una gran frondosidad y solo aumentan un 50% su altura al empezar a florecer, las sativas despegan por completo su crecimiento y se estiran de una manera espectacular para alcanzar la mayor altura posible, un 200-300% más en relación a su etapa vegetativa.

Por esto, las sativas también tardan un poco más en florecer, entre 60 y 90 días frente a los 45 - 60 de las índicas, ya que buscan alcanzar por completo todo su potencial de crecimiento.

Como se ha comentado en el anterior apartado, este hecho también se debe a su área de origen, de clima selvático en el que todas las numerosas y abundantes plantas compiten por alcanzar la mayor cantidad de luz posible.

Características y tipos de cultivo

Tanto el cannabis sativa como el índica son aptos para todo tipo de cultivos, pero, debido a sus características morfológicas y de crecimiento, están más adaptados y ofrecen mejores rendimientos para algunos en concreto.

Marihuana sativa

Las plantas sativas ofrecen mejores resultados y son más apropiadas para cultivos exteriores, ya que, en condiciones óptimas, superan los tres metros de altura. Aunque prefieren climas muy cálidos como el mediterráneo, próximos a su originario tropical, son muy resistentes a hongos, moho y plagas de climas húmedos.

Sin embargo, la marihuana sativa requiere tener bastante luz y calor diariamente y de forma estable durante un largo período de tiempo, por lo que un clima poco cálido o con veranos cortos afectaría significativamente a su producción.

Marihuana índica

Las índicas son mejores en cultivos de interior y exteriores de reducido tamaño o climas fríos, por su tamaño considerablemente más pequeño y menor requerimiento de luz y calor en su corta etapa de floración.

Además, permiten mucha manipulación, respondiendo sorprendentemente bien a podas y técnicas de entrenamiento y adaptándose a la perfección a los métodos de cultivo SOG y ScrOG.

Por todo esto, ofrecen un poco más de facilidad de cultivo frente a las sativas, aparte de que, como tienen una etapa de floración menor, podremos realizar mayor número de cosechas en un mismo intervalo de tiempo, siendo sus cogollos más comerciales por su bonita y densa apariencia.

Marihuana sativa o índica, ¿Cuál elijo?

Todas las características tratadas en los apartados anteriores referencian a la genética pura, es decir, los aspectos generales de una planta 100% sativa o 100% índica. Sin embargo, las diferentes genéticas existentes se pueden mezclar, resultando híbridos que se pueden volver a cruzar sin problema.

Así, en la actualidad nos encontramos con infinidad de híbridos, inmensa mayoría en el mercado, que heredan ciertas características de cada genética y mejoran muchas otras. Gracias a estas mezclas, podemos encontrar características sativas e índicas en un mismo ejemplar, con producciones muy elevadas y efectos mixtos y equilibrados corporal y mentalmente.

En nuestro banco Absolute Cannabis Seeds hemos creado variedades que son auténticas maravillas, con producción y sabores excepcionales, atendiendo a diferentes gustos y necesidades. Es un inmenso mundo en el que debes ir experimentando poco a poco para ver qué te gusta más y qué tipo de cruces son más apropiados para ti.

Tómalo como un viaje lleno de experiencias que sentir y disfrutar en el que nunca hay opciones erróneas, solo diversidad de gustos.

 

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