Floración en la marihuana

Floración en la marihuana
Por 21 May, 2021 Ningún Comentario

Floración en la marihuana

En este post trataremos a fondo cada etapa de la floración de marihuana, analizando el desarrollo por el que pasa, desde la primera hasta la última semana.

La planta de marihuana trascurre por varias fases antes de llegar al momento de cosecharla. Dichas etapas son: la germinación, el precrecimiento, el crecimiento y la floración.

A continuación, analizaremos la fase de la floración de marihuana y observaremos que pasos debemos seguir para centrarnos en ésta.

Características básicas que debemos cumplir para cultivar

Cuando nuestra planta está en el periodo de floración debemos cumplir con una serie de requisitos importantes:

  • Iluminación: las horas de luz son de vital importancia para que nuestra planta se desarrolle adecuadamente. Lo ideal, en la etapa de floración es que existan unas 12 horas de luz y unas 12 horas de oscuridad.
  • Temperatura: los grados ideales para el cultivo son entre 18º y 26º, fuera de ese rango la planta puede ver afectado su crecimiento o incluso puede llegar a la muerte.
  • Humedad: lo adecuado en la etapa de flora es mantener una humedad del 40-50% ya que, por encima de esto es posible que nuestra planta sufra moho u hongos.
  • Nutrientes: para estos necesitamos fertilizantes que llenen a nuestra planta de nitrógeno, fósforo y potasio, aumentando estos dos últimos de manera gradual y disminuyendo el primero, a medida que el cultivo empieza a florecer.
  • Riego: debemos regar nuestra planta siempre que observemos que la tierra está seca, aunque sin llegar a ahogarla.
  • Ventilación: en ocasiones podemos necesitar de un ventilador o de una zona en la que corra el aire. Gracias a la corriente reduciremos las posibilidades de la formación de moho u hongos.
  • No trasplantes justo antes de la floración: esto puede suponer un estrés para la planta y podemos llegar a dañar su productividad.
  • Niveles pH: debemos tenerlos en cuenta cuando plantemos en el suelo, ya que puede que existan tierras que no ofrezcan los nutrientes suficientes para nuestros cultivos. Lo óptimo es que el nivel de pH del suelo esté entre 6-7. 
  • El tamaño de la maceta: esta característica es la menos importante si no se cumplen las anteriores. Aún así, debemos tener en cuenta que cuanto más grande sea el espacio en el que plantamos, mejor. De esta manera nuestra marihuana podrá expandirse por donde prefiera, lo que existe la posibilidad de que obtengamos una planta grande.

Etapas de la floración

Como hemos dicho anteriormente, nuestro cultivo pasa por una serie de etapas antes de llegar el momento de la cosecha.

Cuando las horas de oscuridad ininterrumpida comienzan a ser mayores, el cannabis entra en la fase de flora y comienzan a crecer los cogollos.  La mayor parte de las variedades tienen un periodo de 7-9 semanas de floración, aunque como veremos puede haber excepciones.

A continuación, trataremos estas fases con un mayor detalle.

Fase pre-floración

Esta fase se inicia desde la semana 1 hasta la 3, aproximadamente y es aquí cuando las plantas pasan por una serie de cambios o transiciones.

En el momento en el que la planta ha crecido y está a punto de sacar sus primeras flores, se deben cambiar las horas del fotoperiodo. Debemos pasar de un 18/6h hasta un 12/12 h de luz y oscuridad.

En esta etapa su tamaño y su altura pueden llegar a multiplicarse por 2 y es aquí cuando la planta de marihuana hembra comienza a florecer.

Además, debemos tener en cuenta que una planta índica no crece al mismo tiempo que una sativa.

Habitualmente, las plantas índicas suelen crecer a una mayor velocidad cuantas más horas pasen al sol.  Por el contrario, las plantas sativas, provenientes generalmente de unas zonas más tropicales, deberían pasar unas 12 horas al sol y otras 12 bajo la oscuridad. De esta manera, es como las primeras flores se comienzan a ver antes.

Cuando nos situemos a finales de la tercera semana la planta comienza a formar el lugar donde crecerán sus cogollos, es decir, entre el tallo principal y las ramas. Podremos observar que los cogollos están creciendo cuando observemos pistilos blancos en dichos lugares.

Etapa de floración

En esta fase la planta ya se ha centrado en la creación de cogollos, esta etapa ocurrirá entre las semanas 4 o 5 de cada planta.

Los cogollos cada vez serán más pegajosos, grandes y gruesos y, el olor cada vez será más fuerte, por lo que pronto comenzará a ser un aroma perceptible. Por lo que, si el olor supone un problema para ti, deberás de disponer de un sistema de ventilación adecuado para conseguir disimularlo.

Es posible que tengamos que sujetar alguna rama que pueda ceder con el peso de los cogollos, pero con algún tipo de soporte que logre aguantarlas será suficiente.

Etapa final de floración

Esta fase va desde la semana 6 hasta la cosecha. Aquí, dependiendo de las distintas variedades de plantas, algunas se podrán cosechar antes de últimas semanas.

En esta etapa debemos ir disminuyendo poco a poco los nutrientes, sin quitar el abono todo de golpe para no causarle estrés a la planta.

Debemos prestar cierta atención a los cambios de color ya que esto es una muy buena señal de que pronto recogeremos nuestros mejores frutos.

Las hojas del cannabis antes de ser cosechadas deberían tener un color amarillento, que es lo que nos indica que los índices de nitrógeno son bajos y que hay falta de nutrientes, lo que nos asegura un buen sabor y olor ya que se observa que las sales ya no están disponibles en nuestra planta.

Además, 1 o 2 semanas previas a la cosecha debemos lavar las raíces de las plantas para quitar el exceso de abono.

El color de nuestras hojas

El aspecto de las hojas de cannabis puede indicarnos si la planta está en buenas condiciones o no.

El color óptimo debería ser un verde vibrante. Si las hojas están pálidas, con poco color o amarillentas la planta nos está indicando que no dispone de la salud necesaria. Sin embargo, si el color es demasiado oscuro puede que exista un exceso de nutrientes.

Aunque, el nivel de nutrientes dependerá de si la planta es sativa o índica, ya que, ésta última tiene una floración más corta y, por lo tanto, necesita de más nutrientes en menos tiempo.

Cuanto antes descubramos esto, antes podremos remediarlo.

Lavado de raíces

Como hemos dicho con anterioridad, este paso se realiza entre las semanas 8 y 10 y consiste en regar la planta con abundante agua, para poder eliminar el sobrante de sal y de nutrientes minerales. Esto hace que los nutrientes que estuviesen previamente absorbidos los termine por consumir la planta, lo que dará lugar a unos cogollos más sabrosos y con mejor olor. 

Además, un cogollo que resulta áspero cuando se fuma es porque ha tenido un exceso de fertilizantes en la planta, por eso resulta de vital importancia el paso de lavar las raíces, para logar eliminar al máximo esa abundancia.

La temperatura que tenemos que utilizar para el agua debe ser tibia, ni demasiado fría ni mucho menos caliente.

Para calcular la cantidad de agua con la que debemos regar tendrá que ser el triple del volumen de la maceta, es decir si nuestra maceta es de 7 litros, tenemos que utilizar 21 litros de agua.  Lo más importante es ir añadiendo el agua de manera progresiva, sin necesidad de ahogar nuestro cultivo de cannabis.

Asimismo, una buena señal de que lo estamos realizando correctamente es que el agua que sale del fondo es oscura y poco a poco se irá haciendo más clara. De esta manera, es como la mayor parte de sales se deben ir eliminando del sustrato.

¿Cómo cosechar el cultivo?

Para saber cuándo recoger los cultivos de nuestra planta de marihuana debemos prestar atención a los cambios de los pistilos y los tricomas.

Debemos cosechar cuando observemos que más de la mitad de los pelos han variado su color, en este momento los niveles de THC son muy elevados. Si, por el contrario, dejamos pasar el tiempo, el cogollo comenzará a degradarse y a perder efectos, como pueden ser los efectos o el sabor. 

En ningún caso debemos hacer la cosecha cuando el color es un verde muy fuerte, ya que aún no estarán listas para el consumo. Lo óptimo es hacer la recogida cuando los pistilos presenten un color anaranjado. Si, por el contrario, observamos que las glándulas de resina cambian hacia un color amarronado quiere decir que los cultivos ya están en una fase de descomposición.

Además, otra de las indicaciones es que en esas fechas cercanas la mayoría de los pistilos naranjas comienzan a curvarse hacia los cogollos.

Si los tricomas son de color blanco y los pistilos anaranjados, estamos en el momento perfecto para cosechar.

Luego de realizar correctamente todos los pasos anteriores, debemos hacer un proceso de secado y… ¡Dentro de poco ya podremos probarla!

Aunque el cultivo de cannabis tiene alguna que otra complicación y debemos estar muy atentos a los errores que podemos cometer, el resultado de la cosecha será muy satisfactorio para los cultivadores y, sobre todo, para los consumidores.

¡Esperamos que tus cultivos sepan y huelan a gloria!

Deja tu opinión

Suscribiéndote a nuestra newsletter nos AUTORIZAS a enviarte publicidad relacionada con nuestros productos y servicios por cualquier medio (postal, email o teléfono) e invitarte a eventos organizados por la empresa.