Consejos y trucos para aumentar tu producción de marihuana

Consejos y trucos para aumentar tu producción de marihuana
Por Absolute Seeds 17 January, 2018 Ningún Comentario

Consejos y trucos para aumentar tu producción de marihuana

Casi siempre que comenzamos un proyecto de cultivo de marihuana pensamos, cuando lo planeamos, cuál va a ser la producción de nuestra cosecha. Para ello hacemos números en cuanto a la iluminación, número de plantas, espacio necesario, variedad que elegiremos para cultivar o abonos entre otros.

Otro dato que tenemos muy presente y por el que muchos cultivadores se deciden por una variedad u otra es la producción que obtendremos al final del cultivo y que viene indicada por el banco de semillas de cada variedad. Normalmente para cultivos de interior viene especificado en g/m2, si es en exterior suele ser g/planta.

Es muy habitual, por nuestra experiencia, ver que muchos cultivadores no llegan ni por asomo a esas cifras mágicas que los bancos de semillas prometen.

En Absolute Cannabis Seeds entendemos su frustración ya que trabajar durante meses con un objetivo y no conseguir lo que esperabas puede llegar a ser muy molesto, sobre todo cuando crees que lo estás haciendo bien.

Los bancos de semillas, un paso por delante

También hay que decir, que los bancos de semillas, cuando testean sus variedades antes de comercializarlas, lo hacen en las mejores condiciones posibles y con las técnicas y equipos más vanguardistas, lo que a veces es difícil de reproducir en nuestros cultivos, bien sea por falta de presupuesto, espacio o la tan necesaria experiencia.

Con esto no queremos decir que sea imposible acercarse a esas cantidades tan excepcionales de cosecha, pero vas a tener que controlar al milímetro cada pequeño detalle de tu cultivo y además tener equipos de iluminación, ventilación o extracción algo decentes.

Empezamos con lo más básico

Aunque existen variedad de trucos y consejos que os daremos en el siguiente apartado, hay muchos aspectos básicos sobre cultivo que se desconocen y que son básicos para tener una buena producción.

Riego

La temperatura del agua de riego en marihuana es un factor muy importante a la hora de regar nuestras plantas, y puede causarnos problemas que a primera vista son muy difíciles de detectar.

Si el agua está muy fría o muy caliente puede hacer que las raíces de nuestras plantas no absorban correctamente los nutrientes que necesitan para vivir. La temperatura ideal para riego oscila entre los 20º y los 23º.

Otro factor importante asociado al riego es la Electroconductividad o Ec y el Potencial de Hidrógeno o Ph del agua. Para todos aquellos que tenemos una mala agua potable es obligatorio controlar Ec y Ph si queremos obtener plantas de cannabis vigorosas y maximizar la producción.

  • Ec Ciclo de Crecimiento: 0,3 - 0,6
  • Ec Ciclo de Floración: 0,8 - 1 hasta 1,6 - 1,8
  • Ph Tierra: Crecimiento 5,9 hasta 6,4 - Floración 6,4 hasta 6,8
  • Ph Coco: Crecimiento 5,8 - Floración 6,2

Para controlar todos estos aspectos necesitaremos un medidor, existen modelos que se venden también con medidor de temperatura, lo que nos ayudará a solucionar casi todo lo relacionado con el riego.

Iluminación

Lo más importante es elegir un equipo con unas características que se adapten a tu lugar de cultivo. Por ello tenemos que echar un vistazo a un factor importante, los lúmenes.  Lúmenes o lm es la unidad en la que cual se mide la cantidad de luz.

Las plantas necesitan una cierta cantidad de lúmenes para hacer fotosíntesis y desarrollarse bien y de ahí su importancia.

  • Crecimiento: 15.000 - 20.000 lúmenes/m2
  • Floración: 40.000 - 50.000 lúmenes/m2
  • Madres: 10.000 - 15.000 lúmenes/m2
  • Esquejes: 1.000 - 5.000 lúmenes/m2

A partir de los valores anteriores necesarios para las plantas y a las siguientes equivalencias podemos seleccionar el tipo de iluminación y la potencia necesaria para nuestro proyecto.

  • Esquejes y crecimiento: Tubo Fluorescente: +/- 54,35 lm x Watt (ejemplo 250w = +/- 13500 lm)
  • Crecimiento: Mercurio Halogenado: +/- 80 lm x Watt (ejemplo 250w = +/- 20.000 lm)
  • Floración: Sodio de alta presión: +/- 120 lm x Watt (ejemplo 250w = +/- 30.000 lm)

Ventilación y Extracción

Debes renovar el aire del cultivo, evacuando el aire interior mediante extractores, por un lado, y metiendo aire renovado mediante aire acondicionado o una intracción de aire desde fuera de nuestro lugar de cultivo.

Para calcular el aire que necesitas evacuar de la sala de cultivo debes calcular previamente distintos factores.

  • Volumen del cultivo: Largo x ancho x altura (m3)
  • Volumen de aire a extraer: Volumen del cultivo x 60 renovaciones/hora (luz) y 30 renovaciones/hora (noche)

Calculando estos dos datos sabremos que volumen necesitamos extraer y meter y podremos elegir el equipo que más se ajuste a nuestro cultivo.

También hay que crear corrientes de aire dentro del cultivo con ventiladores para que las condiciones se equilibren mejor, el calor no se acumule y con las plantas estén en un ambiente óptimo. También ayuda a prevenir determinadas plagas ya que el movimiento causado por el aire dificulta su desarrollo, tanto en la planta como en el ambiente.

Lugar de cultivo

El armario o habitación de cultivo ha de estar siempre limpio y ordenado evitando acumular material que no sea necesario o no este en uso en ese momento, como sustratos, abonos, etcétera.

La suciedad y desorganización en cultivos de marihuana son sinónimos de problemas como pueden ser plagas, hongos u otros males.

Abonos y Estimuladores

Elige bien el fabricante y la gama de abonos que vas a utilizar en tu cultivo, dependiendo de si utilizas coco, tierra, hidropónico u aeropónico existen diferentes abonos específicos para cada uno.

Además, tendrás que elegir comprar algunos suplementos para cada ciclo de cultivo, incluyendo estimuladores de enraizado, boosters para crecimiento y floración, algún engordador de cogollos tipo Delta9 o la última fase de floración en la que tenemos que limpiar las raíces antes de cosechar y necesitaremos un producto específico.

Es obligatorio hacerse con una tabla de medidas para todo el cultivo, todas las marcas de abonos las tienen y son imprescindibles. En ellas se especifican las medidas para cada momento e incluso a modo de calendario, cuáles son los mejores momentos para utilizar los suplementos antes mencionados.

Clima

La temperatura ideal oscilará entre 19º y 26º C, como menor y mayor temperatura del cuarto de cultivo. Fuera de estos valores recomendados es probable que la planta vaya peor y rinda menos.

En cuanto a la humedad está recomendado más de un 90% para germinación, entre un 60% y un 70% para el crecimiento y entre un 45% y un 55% para la floración.

Los cambios bruscos de temperatura y humedad son malos para las plantas.

Variedades

Elegir correctamente la variedad de marihuana es muy importante. Factores como el plazo de floración, la altura que puede alcanzar o si es índica o sativa pueden hacer que tu cultivo cambie mucho en cuanto a producción.

Además, existen variedades enfocadas a tener altos rendimientos, lo que te hará más fácil conseguir tu objetivo.

Trucos y consejos

Los factores antes mencionados se pueden agrupar en, climatización, iluminación, nutrición y genética.

Si conseguimos controlar los tres primeros parámetros de forma adecuada ya tendremos una base en el que las plantas podrán desarrollarse de manera óptima.

Ahora vamos a los pequeños detalles que marcan la diferencia.

Aumentar la intensidad de luz

Maximizar la intensidad de la luz es una opción para conseguir la maximiza producción posible. La luz utilizada habitualmente en un cultivo de interior es una lámpara de alta presión de sodio (HPS) de 600W. Si ésta se cambia por una de 1000W, los lúmenes disponibles para la planta pasan de 90.000 a unos 135.000.

Algunos cultivadores han informado de que su producción ha sido el doble después de cambiar a lámparas de 1.000W. También es posible pasar a usar dos lámparas de 600W en lugar de una.

Utilizar Co2

La mayor parte de los estudios recomiendan niveles de Co2 de 1500 partes por millón (ppm) para conseguir mejoras perceptibles. Los niveles superiores pueden resultar perjudiciales, y los niveles más bajos no aportarán mejoras notables.

Otro dato interesante es, que las plantas que crecen en ambientes enriquecidos con CO2 son capaces de prosperar a temperaturas más altas de lo normal, por lo que podríamos aumentar la intensidad de luz y así conseguir mejor producción.

Podas

Existen diferentes tipos de podas dependiendo de nuestro propósito. En este caso es la producción así que hay dos tipos de poda especialmente beneficiosas para ello.

Poda de bajos: Casi siempre los últimos 10 o 15cm de la planta llegando a la maceta son inservibles, ya que la luz no llega a esa zona con suficiente uintensidad para producir cogollos. Podar esta zona dos o tres veces en cada cultivo nos ayudará a que la planta concentre sus recursos en las ramas superiores.

Poda apical (Topping): Cortar la punta de la hoja terminal del extremo de cada rama para provocar que los siguientes dos brotes se ramifiquen en su totalidad. Si esto lo repetimos cada semana, más o menos, para cuando comienza la floración, la planta debe tener por lo menos el doble de la cantidad normal de puntas en las ramas, y por lo tanto, más espacio para que las flores crezcan.

Emplear técnicas de cultivo avanzadas

Hay varios sistemas de cultivo para aumentar la producción,  como son las norias de cultivo o los cultivos verticales. A parte de otros sistemas, hay uno realmente sencillo y al alcance de cualquiera. Utilizando una malla y hacer un cultivo S.C.R.O.G. conseguirá que todas las puntas centrales y las puntas de las ramas estén todas al mismo nivel y así tendremos una gruesa capa de cogollos grandes.

Elige el momento cosechar

Si cosechas demasiado pronto, puedes perder hasta un 25% de tu producción, ya que la mayor parte del crecimiento de los cogollos se produce en las últimas de dos a tres semanas antes de la cosecha.

Por otro lado,si cosechas demasiado tarde, entonces te arriesgas a que los cogollos pierdan algo de potencia ya que los tricomas empiezan a caerse.

Conclusión

Todas y cada una de las partes que componen un cultivo son muy importantes. Si llevamos un control total de climatización, iluminación, nutrición y genética tendremos una buena cosecha asegurada.

Si además perfeccionamos nuestro cultivo con algunos de los consejos que os hemos dado podremos llegar a los niveles de producción tan deseados que los bancos de semillas prometen.

Deja tu opinión