Sea of Green - SOG

Sea of Green - SOG

Sea of Green - SOG

¿En qué consiste el método de cultivo Sea of Green?

La idea básica de este sistema es ahorrar tiempo, ya que florecemos nuestras plantas con muy poco crecimiento. Al no dejarlas crecer, su tamaño es menor y caben más plantas, lo que nos hará recuperar en cierto modo lo que perdemos al no darles suficiente crecimiento.

A fondo

Él método Sea of Green o SOG es un sistema de cultivo intensivo en horizontal, fácilmente cultivable y que consiste en llenar nuestra zona de cultivo con pequeñas plantas para crear una mar verde uniforme. Para conseguir esta estructura debemos poner las plantas muy juntas, aprovechando al máximo el espacio.

Las haremos florecer en un plazo muy corto y su crecimiento apenas será de 10-12 días para variedades índicas y alguno más para las sativas, entre 15 y 17 días. Así su altura no será demasiada.

Es recomendable por no decir obligatorio, utilizar esquejes, para que las plantas sean lo más uniformes posible, si estos son de una misma variedad mejor, y si son de una misma “madre”, todavía mejor, la homogeneidad será clave para el éxito.

Seleccionaremos los esquejes que vamos a utilizar entre los más homogéneos para que la “alfombra verde” sea lo más horizontal y uniforme posible. Como ya os dijimos, siempre de la misma variedad, de otra manera podemos acabar con un esperpento nada parecido a lo que queremos (unas más altas que otras, unas con más ramas, etcétera)

El objetivo es ocupar todo el espacio disponible con esquejes del mismo tamaño para así aprovechar al máximo la luz de nuestra lámpara. En condiciones óptimas, y con un foco de 400W, podemos obtener, hasta unos 30 gramos por planta, eso sí, también dependerá de la variedad y de lo productiva que sea para asegurarnos una buena cosecha.

Tener un cultivo Sea of Green es hoy en día una gran elección ya que ahorramos espacio, aprovechamos mejor la luz y ahorramos en tiempo a la hora de manicurar ya que la mayoría de la producción serán cogollos grandes, además son cultivos menos propensos a plagas por tener un plazo más corto de cultivo.

Paso a paso

Mediremos la zona de cultivo para saber cuántas plantas caben. Entre 20 y 25 macetas de 5 litro por cada m2 sería la media. Ten en cuenta que si has elegido una variedad sativa tienden a crecer más a lo alto y necesitarás más espacio por cada planta que si fuesen índicas, lo que reducirá sensiblemente el número de macetas.

En cuanto a los vatios de luz, calcularemos 400W por cada m2 de cultivo, pudiendo aumentar de 200W en 200W por cada 0,5m2 de cultivo.

Es importante, sobre todo en los 10-15 días de crecimiento, que la lámpara esté lo más cercana posible de las plantas para que no se estiren mucho, teniendo cuidado de no pasarse, puesto que pueden quemarse las hojas. En esta etapa las horas de luz diarias serán 18 de cada 24.

A la hora del riego no cambia mucho de cultivos normales, aconsejamos bandejas de cultivo para facilitar esta labor ya que con macetas pequeñas es más difícil acertar en cada maceta y además podemos mojar las hojas, lo que puede producir quemaduras por el contacto de la luz directa.

Es bueno dejar que el sustrato se seque o casi llegue a secarse para que las raíces busquen el agua y así se desarrollen más rápidamente.

Una vez que tenemos las plantas en nuestra zona de cultivo es importante utilizar, en la primera etapa, algún aditivo para que las raíces crezcan con más celeridad y añadir algún abono de crecimiento para darle un pequeño empuje en esta fase tan importante.

También aconsejamos empezar con macetas pequeñas de 1 litro, y trasplantarlas al cabo de un mes aproximadamente, a macetas de 5 litros donde las raíces acabarán de crecer con todo el espacio necesario.

¡A Florecer!

Cuando las plantas han alcanzado los 20 o 25 cm hay que pasarlas a floración. Para que florezcan debemos cambiar el ciclo de luz y ponerlo a 12 horas de luz por cada 24.

Cuando cambiamos las horas de luz, las plantas entran en una etapa de crecimiento vegetativo previo a la floración en la que se preparan para este ciclo.

Durante esta etapa debemos realizar una o dos podas. La primera nada más cambiar las horas de luz, y la segunda al cabo de 2 o 3 semanas. Siempre nos fijaremos en las ramas más bajas y más cercanas al suelo para dejar que las superiores absorban toda la luz y se llenen de cogollos.

Al podar las ramas inferiores conseguiremos que el aire circule mejor por el cultivo, lo que ayudará a la prevención de plagas. Además, la energía que utilizará la planta se centrará en las ramas superiores lo que beneficiará el resultado final.

Podemos aprovechar estas podas para obtener esquejes para futuras floraciones.

Una vez que nuestras plantas ya están en floración debemos añadir al riego un abono de floración y como suplemento un potenciador de floración.

Cosecha

Una vez nuestro cultivo esté casi listo para cosechar solo nos queda limpiar las raíces con un producto adecuado. Dejaremos de utilizar abonos y potenciadores una semana antes de cortar y aplicaremos este limpiador en cada riego. Así conseguiremos un sabor más auténtico y nos evitaremos en gran medida ese sabor a abono que a veces encontramos.

Variedades de Absolute Cannabis Seeds ideales para Sea of Green

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